“Hola, mi nombre es Víctor, soy un joven mexicano de 22 años preocupado por el futuro de mi país. Este 1ero de julio de 2018, será la primera vez que emito mi voto en una elección presidencial, pero me encuentro tan angustiado, tan avergonzado, pero principalmente decepcionado.- Angustiado porque sé, que uno de los cuatro candidatos sin duda, será el próximo presidente de México: de mi país.-   Avergonzado por no saber qué hacer, por quien votar, por no saber aún quién es el menos peor.- Y decepcionado porque habiendo tanta gente preparada que pudiera fungir el cargo, no lo hace;  harto de que el poder siga siendo para un sector exclusivo y en beneficio de pocos, además, desilusionado de que como mexicanos no hagamos nada y que como ciudadanos, no manifestemos por todo lo que esto encierra,  gran preocupación.-  Ahora me pregunto: ¿Qué haré este 1ero de julio?.-  Y te pregunto a ti votante: ¿Qué harás?… ¿Acaso es la primera vez que los mexicanos nos encontramos en la disyuntiva de no saber a quién irle?, ¿por quién votar? – Estoy plenamente seguro que el problema es la falta de formación en valores, la falta de responsabilidad social, de principios morales y éticos”.

Amable lector: ¿Cuántos jóvenes de Ensenada, de Baja California y de todo el país pensarán como Víctor?.- Este año aproximadamente 15 millones de jóvenes entre 18 y 23 años saldrán a votar por primera vez en una elección presidencial.

Al inicio de la campaña, el medio de comunicación experto en jóvenes y política Nación 321, realizó un estudio que dejó ver el sentir de los jóvenes en cuanto a su intención al voto. El 73% tiene el propósito de hacerlo, pero no sabe por quién.

La mayoría de los jóvenes que fueron encuestados se sienten comprometidos con el país, pero manifiestan haber perdido la fe, la esperanza y la confianza en la política y en los políticos. Se sienten abandonados, fuera de las políticas públicas y de las agendas de quienes gobiernan, inseguros dentro de sus propios hogares y traicionados por sus representantes. Todos quieren y piden a gritos un cambio verdadero.

No es la primera vez como bien lo dice Víctor, que los mexicanos no saben por quién votar, ni nada raro es que la ciudadanía se muestre ajena, apática y distante cuando se tiene en las manos el porvenir de la patria.

Invisibles, olvidados y sin oportunidades, en este momento miles de jóvenes serian fácilmente quienes decidirían el destino del país porque representan casi el 40 % del total de la lista nominal.

Señores coordinadores de campaña, señores asesores, ¿en dónde estuvieron a la hora de arrastrar el lápiz para plasmar sus estrategias a futuro? ¿Qué acaso no se percataron de lo fácil que hubiera sido, si desde hace años le hubieran apostado a la juventud? En este momento no estuvieran batallando, tratando de convencer a un electorado cansado de lo mismo. ¿Y saben porque?  Porque si hubieran hecho lo propio, los más jóvenes con su voto, hubieran dejado a cualquiera de los cuatro candidatos el camino planchadito hacia Los Pinos.

Lástima, gracias por participar. Y como dice Víctor. ¿Porque tener que votar siempre por el menos peor?