“Lo que hace parecer fuerte a Goliat es su mayor debilidad”. (Gladwell).

¿Quién no ha escuchado hablar en más de una ocasión de David y Goliat?, de ese par de famosos personajes bíblicos cuya historia nos muestra que no existen los enemigos pequeños.

“Metiendo David su mano en la bolsa, tomó de allí una piedra, y la tiró con honda, e hirió al filisteo en la frente; y la piedra quedó clavada en la frente, y cayó sobre su rostro en tierra. Así venció David al filisteo con honda y piedra; e hirió al filisteo y lo mató, sin tener David espada en su mano”. (Samuel 17, 49-50).

Aunque nunca hayamos leído fielmente este pasaje, la mayoría de nosotros sabemos lo que significa. –  Esta genial metáfora nos habla de la victoria del débil frente al más fuerte; del indefenso frente al poderoso; y nos permite observar claramente que aunque se sea superior, invariablemente existe  la posibilidad de vencer a cualquier gigante.

Amable lector: luchar contra gigantes no es nada fácil, se necesita una dosis alta de creatividad para saber acomodar perfectamente bien las fichas cuando se cuenta con un as bajo la manga. – Conocer bien al Goliat que se tiene enfrente, indudablemente dará poder al más desvalido; aparentar ser un perdedor es lo que marca la diferencia y la ventaja.

A punto de concluir este pobre proceso electoral, falto de propuestas brillantes y de cambios significativos,  creo que aún no lo hemos visto todo. – Cuidado con los gigantes que se jactan de indestructibles por no tener cola que les pisen. – Cuando se transita en el camino de la política esa frase no aplica, pues regularmente es comun encontrarse por ahi con algun David incomodo dispuesto a revelar cuanto secreto conozca, convirtiendo esa información, en una honda tan poderosa  capas de derribar a cualquier fiera.

 Pónganse muy listos los que van tras la silla embrujada y también los que la quieran en la siguiente; procuren mantener cerca y contento al enemigo, no vaya a ser que como a Goliat, de una pedrada los dejen en la lona.-  

 “La fortaleza es sólo una apariencia, todos los Goliat tienen importantes puntos débiles que un enemigo experimentado puede descubrir y aprovechar”.  (Gladwell).